Este Día del Amor y la Amistad, los lugares para cenar en Polanco se transforman en espacios para compartir con amigos y familia, más allá de la celebración en pareja. Uno de los establecimientos más especiales para disfrutar de un día tan especial es Lilōu, ubicado en el Hotel InterContinental Ciudad de México de Grupo Presidente
El Día del Amor y la Amistad ha dejado de ser una fecha exclusiva para parejas. En los últimos años, el 14 de febrero se ha convertido en una oportunidad para reunirse con amigos, familia o incluso compañeros de trabajo, cambiando también la forma de elegir restaurante.
Hoy, celebrar implica encontrar espacios cómodos, visualmente cuidados y con una propuesta que invite a compartir, quedarse y documentar el momento. Bajo esta mirada, los lugares para cenar en Polanco cobran especial relevancia durante esta fecha, especialmente aquellos que ofrecen versatilidad y una experiencia integral.
Lilōu y la nueva forma de celebrar
La elección del restaurante se ha vuelto parte central del festejo. Estudios de consumo digital indican que cerca del 74 % de los comensales decide dónde comer influenciado por lo que ve en redes sociales, y alrededor del 40 % visita un restaurante después de ver imágenes de su comida o espacio.
Dentro de esta dinámica, Lilōu se posiciona como un espacio que responde a esta nueva forma de celebrar. Su concepto all-day dining permite disfrutar desayunos, brunch, comidas y cenas ligeras en un ambiente relajado, con terraza y salón techado, ideal para reuniones sociales sin rigidez de horarios.
La distribución del lugar favorece mesas compartidas, áreas de barra y coctelería, así como su reconocida Lilōu Bakery, convirtiéndolo en una opción recurrente para quienes buscan dónde cenar en Polanco sin limitar la experiencia a un solo momento del día.
Cuando la imagen también importa
El crecimiento de los restaurantes «instagrameables» no es casual. Más del 70 % de los consumidores investiga restaurantes en redes sociales antes de decidir dónde comer. Lilōu integra este componente visual sin desplazar el valor culinario: decoración floral, diseño inspirado en ciudades como Londres, París y Nueva York, y una presentación cuidada de platillos y bebidas.
Materiales como mármol, madera, sillones tipo lounge y murales del artista Leo Tuzcano invitan a documentar el encuentro de forma natural.
Una carta pensada para compartir
La propuesta gastronómica acompaña esta experiencia colectiva con opciones flexibles: platillos de brunch, cenas gourmet ligeras, fondues, repostería artesanal y una coctelería que permite alargar la sobremesa. A esto se suma una cava reconocida por Wine Spectator con el Best of Award of Excellence.
En fechas como el 14 de febrero, el restaurante define el ritmo del encuentro. Elegir bien entre los lugares para cenar en Polanco se vuelve parte esencial de la celebración, y espacios versátiles como Lilōu responden a esta nueva forma de compartir.


