En México existen aproximadamente 3 enfermeras y enfermeros por cada mil habitantes, una proporción inferior al promedio de los países de la OCDE, lo que evidencia la relevancia estratégica de esta profesión para el sistema de salud. Aunque la enfermería presenta una de las tasas de empleabilidad más altas del país (97.4 %, según el IMCO), el desafío está en seguir fortaleciendo su desarrollo profesional y el reconocimiento de su rol en la atención a la salud
En el marco del Día Nacional de la Enfermera y el Enfermero en México, la conversación pública sobre enfermería cobra especial relevancia ante los desafíos actuales del sistema de salud y la creciente necesidad de fortalecer esta profesión estratégica.
De acuerdo con datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), México cuenta con aproximadamente 3 enfermeras y enfermeros por cada mil habitantes, una cifra significativamente inferior al promedio de los países miembros. Este dato evidencia no sólo un déficit estructural, sino la urgencia de formar más profesionales con preparación sólida, especializada y humana con capacidad de respuesta ante escenarios clínicos cada vez más complejos.
Actualmente, según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), alrededor de 620 mil personas prestan servicios de enfermería en el país, incluyendo personal profesional, técnico y auxiliar. Esta magnitud confirma el peso que tiene la enfermería en la operación cotidiana de los servicios de salud, así como su impacto directo en la calidad de atención a la población.
En este contexto, la enfermería destaca como una de las profesiones con mayor empleabilidad en México. Datos del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) señalan que quienes estudian enfermería alcanzan una tasa de ocupación del 97.4 %, reflejo de la alta demanda de estos perfiles y de su papel elemental dentro del sistema de salud. Más allá de los estereotipos históricos, la enfermería es hoy una disciplina con formación científica, técnica y ética, que requiere capacidad de análisis, toma de decisiones clínicas, dominio tecnológico y una profunda vocación de servicio. Su labor incide directamente en la seguridad del paciente, la continuidad del cuidado y la sostenibilidad de los servicios de salud.
«La enfermería es una de las profesiones más profundamente humanas. Cuidar, acompañar y sostener a otros en momentos críticos no es solo una función técnica; es una vocación que exige preparación, fortaleza y un alto sentido de responsabilidad», señaló la Lic. María Juana Sánchez, directora de Enfermería de TecSalud.
Desde el ámbito educativo, este escenario plantea un reto clave: fortalecer la formación de las y los profesionales de enfermería, reconociendo su valor social y profesional, e impulsando modelos académicos que integren ciencia, práctica clínica, tecnología y sentido humano.
«Hablar de la enfermería que México necesita es hablar de ciencia, ética y propósito. Dignificar esta profesión implica reconocer el impacto real que tiene en la vida de las personas y en la resiliencia del sistema de salud. En el marco de este día, me uno a la felicitación a todo aquel que en el cuidado y acompañamiento, encuentra vocación y motivo de realización profesional», concluyó Silvia González, directora de la Escuela de Bienestar y Salud de Tecmilenio.
En este Día Nacional de la Enfermera y el Enfermero, el llamado es claro: reconocer, valorar y visibilizar a quienes dedican su vida al cuidado de los demás. Fortalecer la enfermería es fortalecer la salud del país y avanzar hacia un sistema más humano, preparado y sostenible.


